La última vez que en un trabajo cambiaron a mi superior apenas duré 4 meses; aunque fue un caso extraordinario porque nunca me sentí cómoda trabajando en una agencia de publicidad y algunos de mis compañeritos se creían el big brother informático y era obvia su desesperación por mantener el control del área, cuando nos informaron en mi actual trabajo que la directora de mi área —quien me entrevistó y contrató— se iba, tuve sentimientos encontrados. Por un lado me pareció chido que en menos de lo que canta un gallo ella —que al parecer le hacía falta varo para sus 3 hijos— encontrara un trabajo mejor, pero por otro me angustiaba lo que nos depararía el destino pues a quien evidentemente pondrían de jefa apenas le había dirigido un "buenos días" de tan seria que es y además es súper cercana a la jefa mayor.
Lo triste es que a su partida —y con una eliminación masiva de archivos que dejó de recuerdo—se hizo evidente que la ex-jefa tiene baja autoestima y transmite su inconformidad consigo misma a quienes trabajamos con ella.
Afortunadamente el cambio para nosotros ha sido más que positivo: todos trabajando responsable y tranquilamente sin que esté encima de nosotros con órdenes confusas y urgentes, se acabó el pleito con los de informática y, el toque final, la jefa mayor nos reune para decirnos que siempre que tengamos dudas está su puerta abierta, que le importan nuestras opiniones y que espera podamos resolver los temas laborales entre todos considerando siempre la pertinencia de las sugerencias, haciendo referencia a casos en los que la exjefa nos indicaba exactamente lo contrario... ¡Ó-ra-le! ¿será que a partir de hoy podré hacer mi trabajo no sólo por los usuarios, sino porque tal vez sí pueda contribuir con mi granito de arena a la mejora educativa en este país que tanto critico y quiero mejorar?
Animada,
Angélica
"Más nos vale que esta vereda que andamos se convierta en camino, amigos" CT
martes, 25 de agosto de 2009
lunes, 27 de julio de 2009
Estiramiento oficinil
En la oficina implementaron, a partir de hoy, 2 sesiones de estiramiento diarias, cada una de 20 minutos y lidereadas por una compañera que es instructora de aerobics, la cosa es que no avisaron con anticipación y varias de las compañeras trajeron pantalones entallados, blusas y zapatillas, por lo que les resultó algo incómoda la actividad y todo el tiempo se la pasaron o evitando hacer los ejercicios o riendo a carcajadas, eso me hizo pensar en lo poco que me importa lo que piensen los demás mientras yo me sienta bien con algo, pero también me dí cuenta de lo difícil que debe ser que te tome por sorpresa una situación así cuando queres verte todo el tiempo como de revista: sin sudar, en pose, bien peinada, maquillaje perfecto.
En fin, que espero que esto dure al menos hasta que me acostumbre aunque tenga que cargar una playera, pues son las 6 en punto y me siento con energía, aún a pesar de que llegué con fiaca de lunes. Vaya que una estiradita hace mucho bien!
Acalorada pero felíz,
Angita
En fin, que espero que esto dure al menos hasta que me acostumbre aunque tenga que cargar una playera, pues son las 6 en punto y me siento con energía, aún a pesar de que llegué con fiaca de lunes. Vaya que una estiradita hace mucho bien!
Acalorada pero felíz,
Angita
martes, 17 de febrero de 2009
Mimetismo
Siempre he sido buena para mimetizarme con las personas, sin darme cuenta ya estoy imitando su modo de hablar, de moverse y hasta de pensar, no se diga lo mucho que impacta en mi estilo literario (si es que tengo alguno) la lectura que esté haciendo en el momento de escribir. Esto viene a colación porque acabo de leer 3 entregas de la novela escrita por Falso en el concurso cazadeletras que organizó la UNAM y, para cuando me di cuenta, ya estaba teniendo diálogos conmigo misma muy al estilo de sus personajes. Y es que, más que los libros, impactan en mí los blogs. Tal vez será porque, para mí, los libros los escriben escritores —viejos, intelectuales, bipolares, genios y hasta muertos— y no personas cualesquiera, pues éstas escriben en su blog donde puedo dejarles un comment —cosa que, la verdad, hago poco pero sé que existe la posibilidad—, enterarme de su vida y hasta ver sus fotos; incluso he fantaseado en hacerme amiga de uno que otro, pero antes de que eso suceda termino por aburrirme del blog y me engancho a otro.
En fin, que terminé escribiendo como yo y no como el Andrei pero, después de tanto tiempo de ausencia, algo es algo. Qué no?
6:25 y en la oficina,
Angiesam
jueves, 8 de enero de 2009
Bienvenido 2009
Un indicador más de que soy una suertuda de primera: Mientras el mundo entero habla de la crisis y el desempleo, a mí me contratan por un año en una dependencia de gobierno; pero claro, hay un negrito en el arroz: no sólo está prohibido el messenger, sino que la conexión a internet es pésima -¿será karmático eso de que en mis lugares de trabajo siempre falla la red?- así que también me olvido del gmail, twitter y netvibes; bueno, que ni el correo de yahoo he podido revisar.
Cierto es que he estado bastante desconectada de mi vida en el ciberespacio, pero tenía planeado regresar a ella junto con el trabajo de oficina -como siempre hago- pues es mi escape de la realidad. Justo ahora estaba a punto de cabecear -y apenas es la 1:30- pero bastó con ponerme a escribir para que el sueño desapareciera. No es que el trabajo esté mal, eso ni siquiera lo sé porque mi jefa ha estado muy ocupada como para decirme qué debo hacer, pero tantas horas en un mismo lugar me matan y los últimos años la web ha sido el mejor remedio para mantener mi salud mental.
Deséame suerte, querido lector, no sólo para me agrade esta chamba y desquite mi sueldo con honor, sino para que la red sea benévola conmigo y me regale momentos de sano esparcimiento a tu lado.
Comenzando el 2009 con el pie derecho,
AngieSam
Cierto es que he estado bastante desconectada de mi vida en el ciberespacio, pero tenía planeado regresar a ella junto con el trabajo de oficina -como siempre hago- pues es mi escape de la realidad. Justo ahora estaba a punto de cabecear -y apenas es la 1:30- pero bastó con ponerme a escribir para que el sueño desapareciera. No es que el trabajo esté mal, eso ni siquiera lo sé porque mi jefa ha estado muy ocupada como para decirme qué debo hacer, pero tantas horas en un mismo lugar me matan y los últimos años la web ha sido el mejor remedio para mantener mi salud mental.
Deséame suerte, querido lector, no sólo para me agrade esta chamba y desquite mi sueldo con honor, sino para que la red sea benévola conmigo y me regale momentos de sano esparcimiento a tu lado.
Comenzando el 2009 con el pie derecho,
AngieSam
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