Hace 2 semanas fui a una entrevista de trabajo y, cuando me enviaron un mail para decirme que estaba aceptada, les respondí que había encontrado algo mejor y no trabajaría con ellos. Envié el CV de un amigo y, al final de la entrevista, les dijo que él se comunicaba para decirles si le interesaba el trabajo pues vería otras opciones.
Hoy alguien me dijo: yo no sé qué tienen en la cabeza ustedes que se dan el lujo de que los acepten en un buen lugar y decir que lo van a pensar!
Yo sé que las cosas en el mundo no van bien y que es difícil conseguir un trabajo con el salario suficiente para vivir de una manera decorosa sin embargo, y considerando que pasamos la mayor parte de nuestra vida en el trabajo, creo que resulta sensato pensar si de verdad queremos o no aceptar ése que se nos presenta. La mayoría de las veces ocupamos un puesto sin tener mucho conocimiento de las funciones que realizaremos, el verdadero horario que cumpliremos, las metas que deberemos alcanzar y, mucho menos, el ambiente laboral de la organización; así que tiempo después nos damos cuenta de que eso no era lo que estábamos buscando.
Yo decidí no aceptar ese trabajo por varios motivos, uno de ellos fue que, al conocer personalmente al presidente de la compañía me di cuenta de que estaría todos los días encima de mí presionandome para que cumpliera la meta impuesta (nada realista por cierto), hecho que me causaría un stress que no se pagaría con el aumento recibido por cambiar de empleo.
Es difícil decir que no, más aún cuando se tienen razones sentimentales para aceptar (como esta vez), pero a lo largo de mi vida he tomado muchas decisiones confiando en lo que siento y en este caso no vibré en la misma frecuencia.
¿Será que mi amigo y yo estaremos locos por evaluar una oferta de trabajo cuando simplemente deberíamos aceptar?
¿Tú qué piensas, querido lector?
Angie