Tengo 33 años y desde hace 6 vivo en pareja, nunca he tomado anticonceptivos y según los médicos reúno las condiciones necesarias para embarazarme, sin embargo nunca ha pasado y la verdad es que para mí no representa un problema, pero para estas alturas las personas a mi alrededor ya me han dicho de todo:
-Los hijos unen a la pareja, ya deberían tener uno
-Ya disfrutaron su vida de pareja ¿para cuándo los hijos?
-Está bien trabajar y viajar, pero nada se compara con tener un hijo
-Un hijo te hace darte cuenta de lo realmente importante en la vida
-¿Quién te va a cuidar cuando estés vieja?
-Conozco a un doctor buenísimo que te puede ayudar a embarazarte
-¿Y qué dicen los doctores, por qué no pueden tener hijos?
Y un largo etcétera...
La verdad es que ya ni me molesta, me gusta pensar que lo hacen con buena intención, pero cuando les respondo que simplemente no ha pasado y no tengo prisa porque pase, como que me ven raro y todos dicen: -Pues ya apúrate, luego no vas a poder!
Es entonces cuando me entra la duda y pienso ¿Y si resulta cierto que cuando sea mayor me arrepentiré de no tener un hijo ahora? ¿Y si cuando cumpla 40 decido que siempre sí quiero ser mamá?
Y es que a mí eso de embarazarme, parir, amamantar, que se parezca a mí o que sea "sangre de mi sangre" la verdad es que nunca me ha hecho muchas ilusiones que digamos y es que yo soy muy maternal, de verdad, adopto a quien se deje y hasta donde se deje: ayudo, apoyo, enseño, acompaño, aconsejo, guío... pero eso de tener hijos propios y saber que serán mi responsabilidad 24 horas al día hasta el día de mi muerte, como que me angustia. Aún así, si encontrara un bebé o niño abandonado, lo traería a vivir conmigo y le daría lo mejor que pudiera pues lo vería más como un deber humanitario que como la manera de convertirme en madre (si así fuera, ya habría iniciado un proceso de adopción).
He llegado a pensar que no soy normal o que tengo algo mal por no desear con todo mi corazón un bebé, de hecho cuando mis amigos comenzaron a ser papás pensé que me iban a contagiar, pero la verdad es que ha sucedido lo contrario. Todos dicen que vale la pena y sí, veo en sus ojos un amor que no vi antes, pero también veo situaciones que me da flojera vivir.
Conozco personas que decidieron no tener hijos y no sólo las comprendo, sino que me identifico mucho con sus argumentos, pero tampoco quiero tomar hormonas, someterme a un procedimiento quirúrgico, dejar de hacer el amor o incluso abortar en caso de embarazarme.
En conclusión, lo que más quiero es que eso de ser mamá no sea un tema, que ya sea que me embarace o no, mi vida sea feliz.